martes, 18 de agosto de 2015

Romance de la pena negra: Federico García Lorca



Hoy se cumplen 79 años del asesinato de Lorca. Qué mejor forma de recordarlo que leyendo sus poemas.



Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.

*

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!


domingo, 2 de agosto de 2015

Leyendo "El nombre del viento"



Me lo he pasado estupendamente este verano  leyendo “El Nombre del viento”, novela de aventuras y fantasía escrita por Patrick Rothfuss.


La historia tiene como protagonista a Kvothe, un hombre de pelo rojo que ostenta una taberna junto con su ayudante Bast en una región lejana y en una época en la que la magia se mezcla con la superstición y ésta con batallas de todo tipo. Nuestro protagonista, Kvothe, esconde una tremenda y trepidante historia, que un día decide contar para que Cronista, otro personaje curioso de la trama, pueda recopilarla para la posteridad.


Kvothe era hijo de artistas callejeros, aprendió a utilizar la magia, se quedó huérfano y vivió penurias en la ciudad para, posteriormente, ser admitido en la Universidad. Viviendo aventuras de todo tipo, sólo le moverá una cosa: conocer todo detalle que pueda hacerle comprender quiénes son los que un día se lo arrebataron todo. No nos olvidemos de que la trama estará amenizada  con alguna historia de amor, evidentemente. 


“El nombre del viento” es una novela que se lee con rapidez, entretenida, con personajes bastante conseguidos y llena de acción. Estoy deseando adentrarme en la segunda parte, “El temor de un hombre sabio”. Si os gusta el género estilo “El señor de los anillos”, este libro os cautivará.