domingo, 19 de abril de 2015

Viendo la película “Birdman”



Ver a Michael Keaton haciendo de director teatral depresivo, obsesionado por tener éxito en Broadway, interesa. Pero si es dirigido por Iñárritu, interesa aún más.

En esta última película del director mexicano, Keaton encarna a Riggan Thomson, un actor que consiguió una inmensa fama interpretando a Birdman, un héroe de acción seguido por millones de personas. Obsesionado por salir del traje de superhéroe de fuegos de artificio, buscando así que se admire su talento, Thompson se atreve a dirigir nada más y nada menos que una obra escrita por  Raymond Carver. El texto, llamado “De qué hablo cuando hablo de amor”, nos plantea, como la película, la necesidad que tienen los distintos personajes de ser queridos y respetados.

No sólo Thompson necesita ser respetado más allá de su popular personaje. Dentro de su abanico de compañeros de la obra pasa exactamente lo mismo. Keaton estará acompañado de  Eduard Norton haciendo de un maleducado pero talentoso actor, obsesionado por el realismo de sus interpretaciones; Naomi Watts, que interpreta a una joven  que tuvo una relación con Norton, pero que anhela sobre todo triunfar en Broadway y en la vida; y Andrea Louise Riseborough, que encarna a la novia de Thompson, ignorada por éste en todos los sentidos. No podemos  tampoco olvidarnos de la hija de Thompson, una antigua drogadicta asqueada del mundo que hace buenas migas con Norton.
Pienso que “Birdman” es eso,  un montón de almas en pena buscando el cariño de terceros. Amores imposibles o posibles, entrelazados en un laberinto que tiene el teatro como escenario, nunca mejor dicho, principal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario