jueves, 18 de septiembre de 2014

Philip Kerr: “Una llama misteriosa”



Leer a Philip Kerr es una buena forma de introducirse en los oscuros años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial. Ambientadas fundamentalmente en Alemania, concretamente en Berlín, las aventuras del detective Bernie Gunther -un policía cínico y socialdemócrata- te servirán para aprender más sobre un mundo que empezaba a alumbrar algunos  de los episodios más oscuros de la historia de la humanidad: el ascenso de Hitler al poder, el holocausto, la violencia, la muerte de millones de seres humanos en una orgía de barbarie que no parecía tener límites.


En “Una llama misteriosa”, Gunther se exilia a la Argentina peronista de los años 50, refugio de muchos criminales nazis, tales como Eichman. Allí, nuestro investigador se verá envuelto en un caso de asesinato que le recordará, debido al modus operandi, al Berlín de los primeros años 30 que llenó la República de Weimar de tanto envilecimiento. Investigando entre los laberintos del poder, Gunther se verá, una vez más, envuelto en una serie de tramas perversas llenas de personajes detestables.


Kerr retrata, en sus constante flashbacks, el odio incipiente de muchos policías nazis hacia todo lo que no comulgaba con ellos, así como la tensión política y las movilizaciones constantes de los comunistas; por otro lado,  la corrupción y doble moral del poder peronista tampoco se quedará sin la mordaz mirada de Bernie.  Berlín y Buenos aires se van describiendo con maestría por este escritor escocés, que mezcla la novela histórica y la policíaca con especial esmero.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Leyendo “Los subterráneos”, de Jack Kerouac



Cerveza y drogas a rimo de jazz desenfrenado. Literatura y suburbios en el San Francisco de principios de los años 50 del siglo XX. Poesía, literatura, hipsters, locura y amores extraños plagan las páginas de este gran clásico de la generación beat: “Los subterráneos”, del genial Jack Kerouac.

Leo Percepied (el alter ego de Kerouac) es un escritor que mantiene una relación amorosa con una muchacha negra, Mardou Fox. Los dos se mueven de casa en casa, de garito en garito, él buscando dejarla y no dejarla, ella luchando entre su enfermedad mental -acude al psicoanalista- y la fiesta nocturna.


Con la intensidad propia de la escritura de Kerouac, “Los subterráneos” me ha parecido una novela entretenida y enigmática. Digo enigmática porque al final no te enteras bien ni de lo que sienten los protagonistas ni de lo que realmente pasa, pero sus páginas están llenas de lúcidos análisis, cierta dosis de ironía y cinismo y una buena cantidad de situaciones un tanto absurdas.

Como os decía, este libro me huele a tabaco y mariguana, a cerveza barata; me suena a Charlie Parker, y su imagen se me presenta en el blanco y negro propio de las películas antiguas.

Que mejor forma  de concluir esta entrada que escuchando al maestro del jazz.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Leyendo “Los atormentados”, de John Connolly




John Connolly vuelve a sumergirme en ese mundo oscuro, caótico, infernal y peligroso que caracteriza a sus novelas policíacas. En un universo lleno de demonios, los buenos se confunden demasiado con las garras del diablo y Charlie Parker, el detective protagonista, a veces atraviesa líneas que lo adentran en los más sórdidos rincones de la mente humana.

En “Los atormentados”, una mujer que se siente acosada por un ex convicto solicita los servicios de Parker. Pero este peligroso tipo no es un hombre cualquiera. Es un asesino despiadado que busca al padre -desaparecido hace tiempo- de la nueva clienta del detective para preguntarle sobre un turbio asunto. Y es que hace años, dicho padre era un psicólogo especializado en niños, cuyo criterio era muy tenido en cuenta por los jueces y policías en casos de abusos infantiles. Sin embargo, debido a una serie de asesinatos y desapariciones, el doctor se vio envuelto en un mar de sospechas hasta que un día se marchó sin decir nada. ¿Era el doctor tan bueno como aparentaba? ¿Ocultaba algo? ¿Lo asesinaron por lo que sabía? Pero, ¿qué relación tiene esto con el delincuente? La hija de este último, hace muchos años -y coincidiendo con las fechas en las que el psicólogo infantil se esfumó- desapareció también y el asesino está convencido de que el doctor sabe algo. La mujer acosada niega saber el paradero de su padre. ¿Ocultará la verdad?

El escenario sigue siendo el estado norteamericano de Maine, pero, esta vez, Connolly se adentra en sus cárceles, en sus abogados, en la vida de jóvenes cuya infancia destrozada los marcó de por vida. ¿Dónde estará la redención de Parker? El fantasma de su esposa e hijas fallecidas siguen persiguiéndolo noche tras noche; mientras tanto, parece que una vez más la sangre caerá al suelo.
“Los  atormentados” te atrapa desde el principio. Creo que es el thriller más ágil que he leído de Connolly, pero es importante leer toda su obra para entender mejor a muchos de sus personajes.

 Esta atmósfera gótica que ha creado el escritor irlandés ha derivado, sin lugar a dudas, en una de las lecturas más interesantes en las que ando últimamente. Una vez más, John Connolly se consolida como uno de mis escritores de novela negra favorito.