viernes, 4 de abril de 2014

Leyendo “Asesinos sin rostro” de Henning Mankell



“Hay un tiempo para vivir y otro para estar muerto”
Kurt Wallander
Portada de Asesinos sin rostroHace tiempo que Henning Mankell es uno mis autores de novela policíaca favoritos. Y, desde luego, siempre que acudo a su obra no me defrauda. Esta semana he querido releer uno de sus libros, en concreto “Asesinos sin rostro”, la primera entrega de la serie protagonizada por el carismático policía Kurt Wallander.

La historia comienza con el asesinato de un matrimonio de granjeros muy entrado en años. La brutalidad del crimen impresiona a los policías, pero resulta que la esposa del granjero no muere en el acto. Ya en el hospital, la pobre mujer sólo tendrá fuerza para decir “extranjero”. Es difícil separar la obra de Mankell de la realidad social por la que pasa Suecia; éste es otro aspecto que me gusta de su literatura. A principios de los 90, momento en que está ambientada la novela, el escritor sueco analiza unos elementos muy sensibles en aquella -y esta- época, como son el racismo y los movimientos extremistas. Estas palabras de la vieja mujer encenderán ciertos ánimos latentes.

Sin saber por qué, se filtra a la prensa la posibilidad de que el crimen haya sido perpetrado por unos extranjeros. Así surge un debate sobre los centros de refugiados de inmigrantes y la política de asilo político que tiene Suecia. Además, irrumpen una serie de actos racistas con muerte incluida que hacen estremecer al país. Los centros de refugiados no dan para más pero, tanto si actúa como si no, la policía es objeto constante de críticas. Las condiciones de los trabajadores inmigrantes o los crímenes que se le imputa a este colectivo también centrarán el debate por los distintos personajes creados por Mankell.
Mientras tanto, Kurt Wallander se ha separado, su padre está empezando a mostrar síntomas de senilidad y la cantidad de alcohol que corre por sus venas se ve incrementada por días. Si a eso sumamos una difícil relación con su hija, el cóctel personal está servido. Kurt Wallander a veces se indigna, pero a veces su tristeza es tan patente que dibuja un retrato dramático.

Cuando lees a Mankell sientes el frío, la nieve, el miedo, el whisky y la angustia de su protagonista. Su forma de escribir es concisa, sin grandes rodeos. Va al grano, impacta, como si te golpeara ese aire gélido que describe entre sus páginas. 

Si seguimos con la trama, hay que decir que el granjero tendrá una vida oculta, con hijo secreto incluido y una gran suma de dinero al margen de sus hijas oficiales y esposa. Según sus vecinos, el asesinado era alguien normal, pero ya sabemos que en cualquier persona se puede ocultar algo oscuro, muy oscuro.

Ficha técnica del libro
 Nº de páginas: 304 págs.
 Editorial: TUSQUETS EDITORES
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788483835203


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