viernes, 19 de diciembre de 2014

El nuevo trabajo de Alan Moore

Ya se que tengo este blog un poco abandonado, otras obligaciones me tienen totalmente ocupado. Me gustaría dejaros un interesante enlace que nos remite a un artículo sobre el nuevo trabajo de Alan Moore, Jerusalem. Por lo visto se adentra en el mundo de la magia y el ocultismo. Más de un millón de palabras para lo que puede ser un trabajo muy, pero que muy interesante.

 

El enlace: http://www.eldiario.es/cultura/comics/Gran-Trabajo-Alan-Moore_0_336316690.html

 

También os comparto un documental titulado: The Mindscape of Alan Moore. Sólo he visto un fragmento, pero promete de veras. 

 

martes, 7 de octubre de 2014

Leyendo “Cementerio de Animales” de Stephen King



Ya en “Cujo”, la historia del perro San Bernardo que contrae la rabia y se vuelve un asesino despiadado, el rey del terror literario me sorprendió por su eficaz forma de explotar  situaciones en las que el pánico puede sobrecoger a una buena familia de clase media. En “Cementerio de animales”, “Pet Sematary” (ya sabréis al leerlo el porqué de esta falta de ortografía), como reza en el libro en el original, King va más allá. Esta vez no sólo hay animales, sino un mal superior que visitará a los protagonistas de la novela con consecuencias  nefastas. Creo que parte del éxito de la obra de King se basa en eso: conectar con los pánicos ocultos que tenemos las personas normales. El animal que se vuelve loco, el padre de familia que se torna un psicópata, el muñeco infernal que acecha al niño que todos  fuimos y llevamos dentro, el monstruo escondido en el armario…


Vayamos al argumento: Louis es un médico que se traslada a un pueblo de Maine con su familia. Su nuevo puesto, médico de un campus universitario, le obligará a presenciar la muerte de un joven que fue atropellado mientras hacía jogging. Ya en su lecho de muerte, el joven advierte a Louis sobre un peligro próximo que está a punto de enturbiar su vida.

El doctor tiene mujer, una hija y un niño, ambos muy pequeños -el niño es prácticamente un bebé que apenas sabe  andar-. Cerca de su propiedad, según le cuenta su vecino, se esconde el Pet Sematary  o cementerio de mascotas. Allí, los niños entierran a sus animales domésticos. Sin embargo, un poco más lejos, se esconde otro cementerio, esta vez  indio; un lugar sagrado que oculta un siniestro secreto.

El cementerio indio consigue, cuando es enterrado en su suelo un ser ya fallecido, insuflarle vida. Pero este resucitado no es el mismo ser que fue con vida. Digamos que regresa convertido en algo perverso, maligno. En un sujeto realmente peligroso, sea animal… o persona.

Para concluir, os dejaré un clásico del rock de mano de los  Ramones, que compusieron una canción para la película basada en el libro. Una joya.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Philip Kerr: “Una llama misteriosa”



Leer a Philip Kerr es una buena forma de introducirse en los oscuros años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial. Ambientadas fundamentalmente en Alemania, concretamente en Berlín, las aventuras del detective Bernie Gunther -un policía cínico y socialdemócrata- te servirán para aprender más sobre un mundo que empezaba a alumbrar algunos  de los episodios más oscuros de la historia de la humanidad: el ascenso de Hitler al poder, el holocausto, la violencia, la muerte de millones de seres humanos en una orgía de barbarie que no parecía tener límites.


En “Una llama misteriosa”, Gunther se exilia a la Argentina peronista de los años 50, refugio de muchos criminales nazis, tales como Eichman. Allí, nuestro investigador se verá envuelto en un caso de asesinato que le recordará, debido al modus operandi, al Berlín de los primeros años 30 que llenó la República de Weimar de tanto envilecimiento. Investigando entre los laberintos del poder, Gunther se verá, una vez más, envuelto en una serie de tramas perversas llenas de personajes detestables.


Kerr retrata, en sus constante flashbacks, el odio incipiente de muchos policías nazis hacia todo lo que no comulgaba con ellos, así como la tensión política y las movilizaciones constantes de los comunistas; por otro lado,  la corrupción y doble moral del poder peronista tampoco se quedará sin la mordaz mirada de Bernie.  Berlín y Buenos aires se van describiendo con maestría por este escritor escocés, que mezcla la novela histórica y la policíaca con especial esmero.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Leyendo “Los subterráneos”, de Jack Kerouac



Cerveza y drogas a rimo de jazz desenfrenado. Literatura y suburbios en el San Francisco de principios de los años 50 del siglo XX. Poesía, literatura, hipsters, locura y amores extraños plagan las páginas de este gran clásico de la generación beat: “Los subterráneos”, del genial Jack Kerouac.

Leo Percepied (el alter ego de Kerouac) es un escritor que mantiene una relación amorosa con una muchacha negra, Mardou Fox. Los dos se mueven de casa en casa, de garito en garito, él buscando dejarla y no dejarla, ella luchando entre su enfermedad mental -acude al psicoanalista- y la fiesta nocturna.


Con la intensidad propia de la escritura de Kerouac, “Los subterráneos” me ha parecido una novela entretenida y enigmática. Digo enigmática porque al final no te enteras bien ni de lo que sienten los protagonistas ni de lo que realmente pasa, pero sus páginas están llenas de lúcidos análisis, cierta dosis de ironía y cinismo y una buena cantidad de situaciones un tanto absurdas.

Como os decía, este libro me huele a tabaco y mariguana, a cerveza barata; me suena a Charlie Parker, y su imagen se me presenta en el blanco y negro propio de las películas antiguas.

Que mejor forma  de concluir esta entrada que escuchando al maestro del jazz.