domingo, 28 de julio de 2013

Leyendo El Poeta, de Michael Connelly



Este verano me he adentrado de nuevo en el interesante mundo del escritor norteamericano de novela policíaca Michael Connelly. Esta vez me he inclinado por leer una de sus primeras novelas, El poeta, fechada en 1996. Protagonizada por Jack McEvoy, un periodista de sucesos de un pequeño periódico, la novela arranca con el suicidio de su hermano gemelo, policía de homicidios. El drama por la muerte, al que se suma el fallecimiento de su hermana pequeña hace años, consigue crear el caldo de cultivo que motivará a John a adentrase en una peligrosa aventura.

Intrigado y dolido por el suicidio, McEvoy decide investigar un poco más. ¿Cómo es posible que su hermano, al que todo le iba relativamente bien, se suicidara? En la indagación de los hechos acaecidos, el periodista se da cuenta de que existen una serie de cabos sueltos. Primero, que su hermano estaba investigando un caso de abuso de menores que lo tenía totalmente absorto;  y segundo, que, al parecer, alguien dejó unas palabras escritas en el cristal de su coche -lugar en el que se encontró el cadáver- la misma noche de su fallecimiento.

McEvoy investiga y se da cuenta de que esas palabras son extractos de un poema de Edgar Allan Poe. Algo no cuadra, todo indica que su hermano fue asesinado. Al profundizar en el caso, el periodista  descubre que existe un sorprendente número de suicidios de policías que andaban sumergidos en  casos similares sobre menores. Estos policías, aunque estaban en tratamiento psicológico, no presentaban un cuadro que indicara que tenían propensión a quitarse la vida. Así, John McEvoy consigue adentrarse en el FBI y colaborar con él, convenciéndolo a base de pruebas de que se enfrentan a un asesino en serie.

Connelly nos adentra por completo en una novela llena de intriga y suspense, en la que también hay espacio para las relaciones amorosas, el engaño, los celos y los conflictos periodísticos. Como telón de fondo, los poemas de Edgar Allan Poe recrean una atmósfera en la que una serie de lunáticos se desenvuelven en busca de saciar sus oscuras intenciones.

Connelly fue premio  Pepe Carvalho en 2009 -ha recibido muchos otros premios a lo largo de su carrera, incluido el RBA de novela- y también creador de la serie dedicada al policía Henry Bosh, protagonista de la mayoría de su obra y que ya tuvimos ocasión de conocer  en este blog a través del libro Más oscuro que la noche. 
Si queréis pasar un rato de suspense este verano, no dudéis en leer a Connelly.