martes, 30 de octubre de 2012

Asesinato en el Comité Central.


Una de las mentes más preclaras que ha tenido el panorama cultural contemporáneo en España ha sido, sin duda, la de ManuelVázquez Montalbán. Tristemente fallecido demasiado temprano, no sólo fue un analista político con una lucidez envidiable, sino que también cultivó el género policíaco creando un personaje tan entrañable como típicamente español llamado Pepe Carvalho  , un catalán con raíces gallegas tan  cínico, irónico y amante de la buena mesa como sujeto poseedor de unas dotes investigadoras sobresalientes. Además, como si de un Sherlock Holmes  se tratara, no le falta su inseparable Watson, esta vez llamado “Biscuter”, ayudante de nuestro héroe y fiel amigo. La serie Carvalho no sólo era un conjunto de libros de novela negra; en ellos, Montalbán también diseccionaba la sociedad española, postulando su particular visión analítica y crítica.

En “Asesinato en el Comité Central”, Pepe Carvalho es contratado por el Partico Comunista de España para investigar el asesinato de su secretario general, Francisco Garrido. Esta novela, más que un libro de suspense, es un análisis político de una situación que se vivía por entonces en España y, muy particularmente, en un PCE lleno de contradicciones y con la figura de Santiago Carrillo pululando por todos lados. Hablamos de 1981, de un partido que venía de una lucha feroz contra el  franquismo, pero que replanteó muchos de sus idearios durante la transición, creándose una brecha entre jóvenes y viejos, eurocomunistas y contrarios y un largo etcétera.

Carvalho fue un antiguo militante comunista, pero en la actualidad es un superviviente que ve la realidad desde una distancia muchas veces necesaria. Por “Asesinato en el comité central” no sólo pasan personajes típicos de novela policíaca, sino que un abanico de miembros del comité refleja, arquetípicamente, muchas de las sensibilidades y opiniones de los militantes de esa época. Montalbán noveliza de forma magistral un análisis político de gran altura.

¿Quién mató a Garrido? ¿La CIA?, ¿el KGB?, ¿sus propios camaradas? Eso es un misterio dentro de un enigma que tendrás que desvelar con su lectura.

martes, 9 de octubre de 2012

L.A.CONFIDENTIAL


El escritor estadounidense James Ellroy  nos regaló hace años una extraordinaria novela que eleva el género policíaco al máximo nivel. Y no sólo porque construya una excelente trama llena de suspense ambientada en unos años 50 repletos de violencia, sino porque muestra, además, un abanico de personajes complejos y siniestros que no dejarán indiferente a nadie.

En la novela tenemos a tres protagonistas fundamentales, que pertenecen al cuerpo de policía: Ed Exley, un joven lleno de ambición e hijo de un famoso policía reconvertido en constructor multimillonario;  Bud White, un hombre rudo y  violento que odia, sobre todo, a los que maltratan a las mujeres; y Jack Vincennes, un agente con serios problemas de drogadicción y alcoholismo,  amigo de las extorsiones y de la prensa amarillista. Los tres policías, por azar, se verán envueltos en una trama de tráfico de drogas y de influencias, a la que se suman la pornografía y unos sangrientos y horribles homicidios a sangre fría. Además, unos inconfesables hechos que ocurrieron en el pasado  empiezan a salir a la luz y, poco a poco, van cubriendo las vidas de los protagonistas. Todo huele muy mal.

En Los Ángeles de Ellroy, los años 50 no están tan llenos de glamour. Aquí muchas prostitutas son operadas para parecerse a estrellas de cine y se ven obligadas a envolverse en oscuras tramas de corrupción. Ni la política ni la policía puede aislarse de la penetración viscosa del crimen.

Escrita con un estilo seco y duro que me gustó desde el principio, el autor añade a la narración su capacidad para incluir diversas voces en el texto, como, por ejemplo, ese detalle interesante que es incorporar de manera sutil a una prensa amarillista ávida de escándalos y totalmente dispuesta  a pagar a la policía para tener exclusivas sobre personajes famosos cayendo en el abismo. La sed del cotilleo es implacable. Son todas esas voces -la citada prensa, la fiscalía, los policías, los hombres de negocios, los delincuentes, los mafiosos y un largo etcétera- las que te hacen vibrar ante lo que estás leyendo.

“L.A. Confidential” fue llevadaal cine en 1997 con merecido éxito de crítica y público.   La película contó con grandes actores de la talla de Guy Pearce, Russell Crowe, Kim Basinger y el siempre genial Kevin Spacey. Aunque vierais la película antes de la lectura del libro, como fue mi caso, no os privéis de leerlo, pues os gustará.