lunes, 16 de agosto de 2010

FUEGO PARA LOS LIBROS


Había, hace tiempo, una campaña publicitaria a favor de la lectura que rezaba así: “Leer te da más”. Para mí, más conocimiento, más reflexión, más vivencias; en fin, más libertad. Quitarnos libros, censurar libros, es quitarnos ese placer de descubrir mundos.

En “Fahrenheit 451”, Ray Bradbury nos presenta un mundo desolador donde los bomberos no apagan fuegos, los crean, y lo hacen con intención de quemar libros. Pensar de forma individual es peligroso y todo lo que incite a esto debe ser eliminado. Montag, el protagonista del relato, bombero de profesión, se encuentra con una joven vecina tachada de antisocial. ¿Por qué recibe tal calificativo? Pues porque es la única joven que se plantea cuestiones distintas a los demás en clase; quiere saber el por qué, y no cómo se hacen las cosas. En esto, Montag empieza a dudar: qué tendrán los libros de malo. Platón, Aristóteles, Shakespeare… ¿Tanto peligro hay en ellos?

Ray Bradbury nos hace pensar, nos hace agarrar bien el libro y no querer que nadie nos lo quite.

1 comentario:

  1. Hola Héctor, pues sí, te doy toda la razón, los libros no deberían estar prohibidos ninguno, que toda la información estuviera al alcance de todo el mundo. Yo diría que no solo el perro es el mejor amigo del hombre, también un libro. Un placer siempre leer tus informaciones. te mando un saludo literario. Zíngara.

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