domingo, 8 de agosto de 2010

2666


Suelo pasear mucho por las librerías, intento que sea todas las semanas. Nunca es el mismo paseo pues, dependiendo del estado de ánimo que ostente ese día, me detendré más en unos géneros que en otros. Sin embargo, durante varios meses, un libro me atrapaba constantemente, me llamaba y hacía que lo cogiera y leyera la reseña una y otra vez. Pasara por donde pasara, estuviera triste, animado o serio, estiraba el brazo, cogía el enorme libro rojo, lo tocaba y lo volvía a ojear. Ese libro, cuyo título era un número a mi modo de ver diabólico, era “2666” y su autor, el genial escritor Roberto Bolaño (1953-2003).

Pensado para ser publicado en varios tomos, se decidió que al final fuera un único libro. Una fascinante historia dividida en cinco partes que giran alrededor de un misterioso escritor, Benno Von Archimboldi, desconocido, nunca premiado y cuyos últimos pasos fueron camino de ciudad Juárez, que sirve de escenario para la mayor parte del libro, con una sucesión de despiadados asesinatos sin resolver como telón de fondo. Escritores, periodistas, policías, investigadores, críticos literarios se sumergen en una prosa deliciosa que te engancha y te deja, cuando terminas de leerlo, con esa sensación de las grandes obras. ¿Qué es 2666? Es una de las preguntas, pero otra de las intrigas que surgen al toparte con la parte de los crímenes, seguramente lo más duro que he leído por su sutileza descriptiva y su capacidad para detallar los asesinatos con una precisión científica total, es: ¿quién puede hacer semejante brutalidad?

Ahora mismo estoy viendo el libro y sigue provocándome la misma intriga.

1 comentario:

  1. Dormía cuatro horas diarias apenas para poder terminarlo cuanto antes. Algunas descripciones llegaban a ser extraordinariamente morbosas. Sin embargo, toda esa escabrosa parte supo encajarla perfectamente dentro del grueso de la novela. Todo muy bien hilado. Para mi gusto, su mejor trabajo.

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