jueves, 1 de julio de 2010

UN PUEBLO DE ALMAS


Cuando paseo por la calle, y creo que esto ocurrirá a más de uno, observo a la gente con la que me cruzo y me pregunto cómo serán en realidad, si ocultan algún secreto, o algún pecado. Un amigo mío decía que muchas veces se preguntaba, con evidente tono irónico, si todos ellos existían en realidad. Al recordar la reflexión de mi estimado colega, veo representada la gran obra maestra de Juan Rulfo (1917-1986): “Pedro Páramo”. El protagonista, exhortado por su madre justo en el lecho de muerte, se ve abocado a buscar a su padre cuyo nombre da título al relato; para ello, se dirigirá a Comala, el pueblo donde residía.

Algo raro pasa, una atmósfera intrigante inunda el pueblo ¿Están vivos los personajes que se encuentra? Durante el desarrollo de la historia queda clara una cosa: todos tenían algún motivo del que avergonzarse, todos tenían algo por lo que pedir expiar sus pecados.

Veo gente en la calle, y veo almas danzando por las aceras. Cada una arrastrará su historia, sus pasiones, sus problemas; todas quizás parezcan sacadas del pueblo de Comala.

1 comentario:

  1. Pues si, cuestiones interesantes las del contexto expuesto, cada pueblo tiene un bagaje detrás, unas historias a veces imposibles de creer, otras más crédulas,unas más conocidas e interesantes, otras menos, como todo en la vida, lo importante es adquirir la cultura suficiente de cada una de ellas para aumentar el grado de los conocimientos, si todo el mundo se concienciara un poco de éstos conceptos, la gente tendría una visión del mundo más humana, más real, más natural, pero parece ser que en los tiempos que atravesamos a algunos, éstas ideas les parecen desfasadas y creo en mi humilde opinión que es un error de mentes aún retorcidas aferradas solo al materialismo y la hipocresía ¿no te parece?

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