viernes, 11 de junio de 2010

TRANSFORMACIONES

En la vida la imagen es importante: lo que entra por la vista crea ideas preconcebidas y está estudiado que esto favorece o perjudica a la persona. A veces, uno se imagina qué pasaría si, de golpe, se convirtiera en un monstruo rechazado por todo el mundo, como el “hombre elefante”, pero con la suficiente inteligencia como para darse de cuenta del drama.

Desde luego, en la literatura, la mejor metamorfosis es la de Franz Kafka (1883-1924). El protagonista, Gregorio Samsa, se levanta transformado en una especie de escarabajo. Con sentimientos de sobra humanos y reflexiones sensibles y lúcidas, vive la tragedia de ser evidentemente rechazado por una familia dependiente de su sueldo como comerciante de telas. Recuerdo que la escena que más me conmovió fue aquélla en la que la hermana del protagonista estaba tocando el violín y Gregorio, al escuchar la bella canción, intentó salir a escucharla; él sí disfrutaba de la música. En una habitación con huéspedes, se puede sospechar lo que pasó al ver a la criatura.

Cuando uno termina de leer este libro, se plantea aquello de que la belleza interior no es más que un consuelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario