domingo, 23 de mayo de 2010

SED DE SABER


Pasa, a menudo, que no terminas de encontrar tu camino. La música con la que disfrutabas antes ya te gusta menos; los libros que leías con avidez, no te dicen las mismas cosas que la primera vez que cayeron en tus manos; las personas parecen otras con los años; todo cambia, fluye, como diría Heráclito, y nada permanece. Dinero, libertad, fama, Amor… ¿Qué mueve el mundo?, ¿qué nos motiva?

No podía faltar, ya que hablamos de búsqueda de la verdad o del sendero que debería llevarnos a nosotros mismos, citar a “Siddharta”, el mítico libro (entre otros muchos) de uno de los más grandes, Hermann Hesse. Siddharta abandonó la vida familiar, a su padre, un Brahmán, para convertirse en asceta. Aprendió a ayunar, a pensar y a esperar. Vio, junto a su amigo Govinda, al mismísimo Gotama Buda, pero no encontraba su camino. Se ofreció a los brazos de la cortesana Kamala, probó la riqueza, probó la ambición y el juego. Pero no encontró el camino. Refugiado con un barquero, se dedicó a escuchar al río, conoció el dolor que le provocó el desprecio de su hijo… y muchas cosas más.

Leer “Siddharta” me sirve constantemente, pues he vuelto a él después de muchos años, para darme cuenta de que lo importante no es el objetivo, sino encontrar el camino. Os cito un extracto que me encanta:

“Cuando alguien busca-continuó Siddharta-, fácilmente puede ocurrir que su ojo sólo se fije en lo que busca; pero como no lo halla, tampoco deja entrar en su ser otra cosa, ya que únicamente piensa en lo que busca, tiene un fin y está obsesionado con esa meta. Buscar significa tener un objetivo. Encontrar, sin embargo, significa estar libre, abierto, no necesitar ningún fin. Tú, venerable, quizás eres realmente uno que busca, pues persiguiendo tu objetivo, no ves muchas cosas que está a la vista.”

3 comentarios:

  1. De los libros de Hesse que he leído el primero fue Demian. Hace tanto tiempo que en mi memoria no queda prácticamente nada de él. Ahora no sabría ni siquiera citar un fragmento, una idea, ni siquiera el nombre completo del protagonista pero sí que recuerdo la sensación que me produjo su lectura, la emoción,... las ganas de comentarlo, aconsejarlo,... pena a terminar de leerlo y el que su lectura me llevara a otros libros de este escritor. Quizás sea tiempo de retomar a Hesse.

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  2. Si, estaría bien retomar a Hesse, Demian es estupendo. Gracias por el comentario!!

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  3. Muy buen articulo y se nota que lo escribes desde el convencimiento de haber hallado tu ruta a seguir.Yo también pienso que es más interesante el recorrido que hacemos a lo largo de nuestras vidas ,que la meta a la que supuestamente deberiamos llegar.

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