domingo, 9 de mayo de 2010

EL INFIERNO DEL ESCRITOR

La imagen del escritor infeliz, alcohólico y drogadicto ha sido típica a lo largo de la historia de la Literatura. Algunos hicieron apología de ello escribiendo sobre su vida y sus vicios; otros huían de sus miedos con una copa en una mano y una pluma para escribir en la otra. A uno de estos últimos autores lo descubrí cuando ostentaba la edad de 13 años más o menos, en las puertas de la adolescencia, coincidiendo con la compra que hizo mi madre, a petición reiterativa mía, de un libro de cuentos fantásticos. El primer relato era de Edgar Allan Poe (1809-1849) y se titulaba “El corazón delator”. Yo ni siquiera sabía quién era este enigmático americano, pero sí me dio la impresión de que asolaban su mente demasiados fantasmas de la vida real. En el relato citado anteriormente, un joven que vive con un viejo se obsesiona con lo que él considera su ojo de buitre. La ansiedad le corroe cada vez más hasta que termina por matarlo. Lo descuartiza y lo esconde bajo el suelo de la casa. Hay un momento en el que comprendes -preocupantemente- demasiado al protagonista. La literatura es así.

Luego, devorando todos sus cuentos traducidos por el gran Julio Cortázar, uno vuelve a encontrarse con más y más obras maestras. Sin embargo, fuera del relato corto, me interesa resaltar lo que me aportó su poesía. El archiconocido poema “El cuervo”, de una belleza sin igual, clavó en mi memoria palabras como “Nunca más”, emitidas por este pájaro, que acechaba la imagen triste de un hombre viudo.

Cuando pienso en Poe, en su intensa vida, en sus adicciones, pienso en el infierno del escritor: vivir sumergido en un mar de podredumbre para luego conseguir escribir textos que nos hacen a los demás la vida más soportable.

Qué pena que no vaya a volver… Nunca Más.

4 comentarios:

  1. Yo también leí ese libro en mi adolescencia. Recuerdo perfectamente que el primer relato de la recopilación era el de “El corazón delator”, porque me pareció una historia fascinante y, a partir de ella, devoré el libro sin piedad. A esa edad leía bastante, pero nada parecido al extraño, macabro y atrayente mundo de Poe.
    La pena es que alguna vez lo he mandado leer a mis alumnos y, a pesar de mis expectativas de que les impresionase tanto como a mí cuando tenía su edad, no les ha gustado en absoluto. A pesar de la decepción, creo que sigue siendo una magnífica obra para introducirse en el mundo de la ficción, ¿no te parece?
    Por cierto, ¿para cuándo más referencias a Cortázar?
    Saludos.

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  2. Grande Poe. Esos pensamientos de una mente única los plasmó en relatos de lo más estremecedor (imaginar a la gete leyendo eso en aquella época...)Vida agitada que se tradujo en una obra llena de magistrales historias, aterraoras y hasta desquiciantes. Y a pesar de que yo tuve que darle una segunda oportunidad para que me atrapara, me parece un genio inmortal.

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  3. Es una pena que no le guste a tus alumnos, pero bueno, seguiremos leyendo por ellos, jajaj. Saludos

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  4. Yo tengo cuentos y leyendas amarillento ,es con lo que hacía mis trabajos de Literatura y aún lo conservo, pero también procuré buscar su poesía,amo sus escritos, tristes, llenos de dolor y miedos personales que fué reflejando a lo largo de toda su obra.

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