lunes, 5 de abril de 2010

SENSEI

Hace algunos meses tuve la suerte de encontrarme, como en otras ocasiones me ha pasado con otros autores, con el escritor japonés Natsume Sōseki (1867 - 1916). Lo conocí gracias a Sánchez Dragó, que le puso Soseki a su desaparecido gato y que ha publicado un libro con similar etiqueta como título. Sólo he leído por ahora una de sus joyas literarias, Kokoro, pero cada línea me ha impactado. Kokoro, que significa corazón, sentimiento, narra la historia de un chaval joven, estudiante universitario, y su amistad con Sensei (‘maestro’ en japonés), un hombre taciturno apartado de la vida. Cuántas veces me he acordado de cuando estudiaba en la universidad y cómo, al igual que el protagonista, debía volver al pueblo a visitar a mis padres y, también al igual que él, me suponía profundas reflexiones y a veces no tan profundas volver al que consideraba asfixiante entorno paterno. Son esos personajes con los que te identificas, con los que tienes mucho en común, pero que vivieron hace un siglo. Cuando terminé de leerlo no sé que me provocó más desasosiego, si la tremenda historia allí contada o el no poder conocer al escritor. ¡Joder, quiero ser amigo suyo y que me cuente más cosas! Pero te das cuenta de que sólo queda el papel impreso de sus libros y alguna conversación de café y copa sobre su obra o sus pensamientos en un bar perdido con música asmática y ronca.

Cuando Sensei cuenta en una carta el por qué de su agrio carácter para con el mundo, se te coge un pellizco en la columna vertebral que poco a poco te estremece. Cosas de la literatura.


El recuerdo de haberse arrodillado ante una persona, en un futuro te hace querer pisarle la cabeza. Yo prefiero evitar el respeto de hoy para no recibir el agravio de mañana. Mejor aguantar mi soledad actual y no una soledad futura que sería horrorosa. La gente de hoy, nacida bajo el signo de la libertad, la independencia y la autoestima, debe, en justa compensación, saborear siempre esta soledad.
Yo no tenía palabras que añadir a esto.
Kokoro, Natsume Soseki

1 comentario:

  1. Soseki ha sido un gran descubrimiento también para mí. Como dices, es realmente fácil identificarse con los personajes de “Kokoro” y entender sus sentimientos y formas de actuar. A mí también me sobrecogió la carta en la que Sensei explica el por qué de su aislamiento hacia el mundo pero, sobre todo, me llama la atención la capacidad con la que el autor, basándose en una sencilla e inocente historia, da forma a una novela tan profunda y reflexiva (al menos, lo ha sido para mí).

    Dada nuestra afición por lo oriental, aunque no sé si se admiten sugerencias, te animo para que escribas un artículo sobre Haruki Murakami, otro de mis autores japoneses favoritos.

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