lunes, 8 de agosto de 2016

Viendo la genial serie “Stranger Things”

Los Goonies, E.T., Stephen King, AkiraDecenas de referencias  se nos pasarán por la cabeza una vez que veamos esta genial serie: Stranger Things.

Ambientada en 1983, con una música y estética de aquellas películas que todos vivíamos con entusiasmo (me refiero a los que crecimos en la década de los 80), esta serie mezcla la ciencia ficción, la aventura y el terror con valores tan venidos a menos últimamente como la lealtad y la amistad.

El argumento es el siguiente: Will, miembro de un grupo de chavales un tanto frikies, desaparece en extrañas circunstancias. Su madre -una joven divorciada interpretada por Winona Ryder-, desesperada, inicia la búsqueda con la ayuda de su hijo mayor y del jefe de policía. Mientras tanto, una niña con poderes sobrenaturales aparece misteriosamente en un bar. Los amigos de Will, tres chicos cuya principal motivación será encontrar a su camarada, se aliarán con la niña para poder encontrar, en un mundo tenebroso, al pequeño Will.
La primera temporada me ha parecido fantástica; eso sí, no es la mejor serie que he visto. No sé si los creadores nos regalarán más y tampoco puedo sospechar por dónde andará la línea argumental. Por cierto, veo mucho de Lovecraft en esta serie.


¿Qué os ha parecido a vosotros Stranger Things?

sábado, 30 de julio de 2016

Leyendo el primer libro de Juego de Tronos: “Canción de hielo y fuego /1”

Ya tenía yo ganas de empezar a leer Juego de Tronos. La serie me está pareciendo una obra maestra y, como siempre se dice que el libro es mejor que la película, me he visto obligado a adentrarme en la obra de George R. R. Martin. No soy muy seguidor de la literatura fantástica, pero creo que Juego de Tronos merece la pena.

El primer libro, Canción de Hielo y Fuego 1, es exactamente igual que la primera temporada. Me refiero a la cuestión del argumento (a pesar de las diferencias clásicas entre la literatura y el cine): la llegada de Robert Baratheon a Invernalia para pedirle a Ned Stark que sea su mano; el descubrimiento por parte de Bran Stark del “secreto” que esconden Jaime Lannister y su hermana Cercei; las genialidades de Tyrion - el gnomo- y sus vicisitudes a lo largo de esta primera historia; el nacimiento como heroína de Daenerys o Khaleesi, hija del Rey Loco, un antiguo monarca al que Jaime Lannister mató; el sadismo de Jofrey Baratheon una vez que llega a Rey; la inocencia interrumpida de Sansa y Arya Stark; el drama de Jon Nieve, bastardo de Ned Stark, que decide incorporarse a la guardia de la noche, protectora del muro que defiende a los siete reinos de criaturas malévolas...; y un largo etcétera de acontecimientos llenos de emoción.

No nos olvidemos de Desembarco del Rey, que podría ser la antigua Roma o la capital de cualquier imperio, plagado de conspiraciones, traiciones y corrupción. Hay que destacar, por tanto, el papel de personajes tan siniestros como “la Araña”, el eunuco sabedor de todos los secretos de la corte, y  “Meñique”, un oscuro personaje que en su tiempo anduvo enamorado de Catelyn Stark, pero que ahora es un asesor despiadado miembro del consejo del reino junto a “la Araña”.  Todos estos personajes se encuentran en un escenario compuesto por siete reinos, siete dioses, siete cielos y siete infiernos. Dioses antiguos y modernos que forman parte de la vida cotidiana de los protagonistas de esta historia.

Con unas descripciones de lo más realistas de las escenas violentas y con una capacidad asombrosa para hilvanar las historias de decenas de personajes, Martin construye una obra tan entretenida como impactante.


Ficha técnica del libro:
Nº de páginas: 832 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: GIGAMESH
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978849620891

domingo, 3 de julio de 2016

Leyendo "Matadero Cinco" de Kurt Vonnegut

Cuando cayó Matadero Cinco en mis manos no me esperaba una novela tan surrealista como la que me he encontrado. Se supone que trata sobre la segunda Guerra Mundial, con el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde como telón de fondo. Sin embargo, Vonnegut habla de Billy Pilgrim, un chalado que vivió la guerra, pero que posteriormente ha sido secuestrado por extraterrestres -concretamente del planeta Trafalmadore-, amén de tener la capacidad de viajar constantemente por el tiempo. Para que os hagáis una idea, su personaje va oscilando como si fuera un péndulo: ahora es un viejo experto en óptica, ahora está en la guerra de joven, ahora habla con los marcianos y así sucesivamente. 

También hay que decir que el autor vivió el conflicto y el bombardeo de Dresde personalmente, por lo que hay retazos de autobiografía a lo largo de su texto.
Matadero Cinco también porta como subtítulo “La cruzada de los niños”, debido a que los que iban como soldados eran, mayoritariamente, jovencísimos chavales que no sabían dónde se metían. Esto es importante para desmitificar a ese soldado maduro que lucha, a sabiendas, por su patria.

Con dosis de humor ácido y negro, pero con una forma de escribir que te pierdes en sus escenas absurdas, Matadero Cinco es un libro necesario e imprescindible para leer, desde una óptica distinta, acontecimientos tan bárbaros y desgarradores como los que se mueven tras una guerra. Aliñados con algo de ciencia ficción, eso sí.

Ficha técnica del libro
  • Nº de páginas: 192 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ANAGRAMA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788433920317





domingo, 19 de junio de 2016

Especial artes marciales: Viendo la trilogía de “IP-Man”



Si leemos en Wikipedia quién era Ip-Man, esta nos dirá que fue el maestro de Bruce Lee, el gran experto en un arte marcial llamado  Wing Chun que vivió entre 1983 y 1972, entre otras cosas. Sin embargo, si nos vamos al cine, podremos encontrar una fantástica trilogía llena de acrobacias, energía y, por qué no, ciertas reflexiones sobre la vida de una profundidad a la que no estamos muy acostumbrados en el cine de acción.
EL Wing Chun es un estilo rápido, fluido y que se basa en posiciones naturales y en la velocidad meteórica de los brazos. No hay nada como ver a Donni Yen mostrando sus habilidades para pensar que un hombre delgado, con cara amable y maneras exquisitas puede ser una máquina de demoler si lo ponen de los nervios.  

La que más me gustó fue la primera película de la saga. Ambientada en los años 30 del siglo XX,  Ip-Man vivirá una situación apacible hasta que llega la ocupación japonesa. Entonces se verá obligado a pelear, contraponiendo su estilo de artes marciales chinas con el poderío de los japoneses.

La segunda parte de la trilogía, “IP-Man II”, también está a la altura de la primera. Esta vez aparece el mítico actor experto en artes marciales Sammo Hung como un poderoso dirigente local de Hong-Kong. Con frecuencia me he preguntado cómo Sammo, con lo gordito que siempre ha estado, muestra esa habilidad para moverse en todas sus películas. Sin embargo, ahora son los ingleses los que ocupan el territorio y las camarillas mafiosas quieren su parte del pastel. IP-Man deberá pelear no sólo contra otros maestros para poder enseñar su arte marcial, sino contra un boxeador inglés traído para humillar a los chinos.

IP-Man. Fuente:wikipedia 
Por último, “IP-Man III” es la que menos me gustó de todas y no es porque esté mal, sino porque no entiendo el personaje de Mike Tyson en la trama; pero, claro, todo tiene su lógica si pensamos que siempre ha existido esta duda: en caso de pelea, ¿quién ganaría, Tyson o Bruce Lee? Recuerdo este debate en mis años jóvenes. Bueno, no destripo el final, pero creo que se deja lo suficientemente abierto para contentar a todo el mundo.

Dejando aparte las peleas entre distintas modalidades de lucha, tendremos también a un joven Bruce Lee, las coreografías seguirán siendo extraordinarias y el drama y la tragedia llegan a la vida del maestro dándole un golpe más duro que el de sus adversarios en el combate. No hay que perderse tampoco las habilidades del nuevo maestro, interpretado por Max Zhang, un fenómeno en esto de las artes marciales.



domingo, 5 de junio de 2016

“Muñeca de Porcelana”: genial obra de teatro con José Sacristán


Sublime, esa es la palabra. Ver a José Sacristán en el escenario es una oportunidad de disfrutar del arte de la interpretación; si además la obra, “Muñeca de Porcelana”, trata temas tan interesantes para mí como el poder, la corrupción, el conflicto entre élites, la política, las lealtades, la lucha  por el prestigio, etc., entonces no digo nada más: disfrutando como un niño con zapatos nuevos.

José Sacristán interpreta a un viejo millonario con influencias políticas que se ha echado una joven novia. Su intención es casarse y, para ello, le regala un avión. Javier Godino es su joven secretario, chico para todo y “arregla problemas”. El avión aterriza en EEUU camino de Canadá y aquí empiezan los problemas. Acosado por sus rivales políticos, el viejo millonario despertará su ira y arremeterá contra todo ser viviente. ¿Somos los humanos corruptos por naturaleza? ¿Es el sistema? ¿Es el millonario víctima o verdugo?, ¿o ambas cosas?
Si tenéis oportunidad de verla, os la recomiendo.


jueves, 17 de marzo de 2016

Viendo la película “Seppuku” (“Harakiri”), de Masaki Kobayashi


Aunque en España decimos harakiri, el ritual por el cual los samuráis se suicidaban por honor se denomina seppuku. Abrirse el vientre con un cuchillo para que salgan las tripas y luego esperar a que le corten la cabeza es un acto que, a vista de los tiempos actuales, puede parecer lleno de crueldad pero que, en la mística de los guerreros feudales japoneses, era una cuestión de máximo nivel y entereza. Incluso en tiempos contemporáneos, el suicidio para los nipones es una solución hinchada de honor. Ejemplos como los del escritor  Mishima (que se practicó el seppuku) o los kamikazes en la Segunda Guerra Mundial son algunos de los más famosos. Por cierto, kamikaze significa ‘viento divino’, tal y como podéis leer en este enlace.

Kobayashi, en esta película de 1962, realiza una crítica durísima a todo el sistema de guerreros feudales, a su código, a la hipocresía, a la situación de los samuráis que vagaban en la pobreza en un régimen en decadencia allá por el siglo XVII. En época de paz, el samurái tenía poca razón de ser y los clanes se iban disolviendo. Situada en  este contexto, la película desarrolla el siguiente argumento:
Un samurái o, mejor dicho, un ronin, porque no tiene señor al que servir, se presenta en la casa de un poderoso clan con la idea de pedir permiso para practicarse el seppuku. Antes contará su historia, un relato lleno de dureza sobre su hija, su nieto y su yerno.

Como no quiero desvelaros nada del desenlace, sólo diré que la película es tan bella como demoledora. Con un sentido estético increíble, el film se desenvuelve poniendo en cuestión todas las normas que, supuestamente, eran el código que regía la vida de un samurái. ¿Está antes la humanidad o el honor? ¿Está antes la defensa de la familia o cumplir con el bushido? Las anteriores son reflexiones que te planteas cuando terminas de ver la película.
Kobayashi no sólo realizó una obra que habla de samuráis: puedes verla como antimilitarista, pro justicia social o, simplemente, como un canto a la humanidad por encima de códigos estrictos que, a priori, pueden parecer irracionales.

El final de la película, apoteósico a mi modo de ver, te dejará ese sabor agridulce en la boca: dulce por ver tanta belleza; agrio por conocer el fin de una historia impactante.


lunes, 29 de febrero de 2016

Leyendo “Matar a un ruiseñor”, escrito por Harper Lee

Estamos ante una maravillosa obra, sin paliativos. Un libro que te enternece y te indigna, que te hace pensar y que te plantea una reflexión profunda sobre la condición humana. Elementos tales como el racismo, el clasismo, la bondad, la defensa de los derechos humanos y cómo unos niños van forjándose una imagen del mundo en el que viven se van sucediendo página tras página.

En pleno sur de EEUU, en los años 30, una niña llamada Scout y su hermano Jem son testigos de cómo su padre, Atticus Finch, abogado y viudo, tiene que defender a un joven negro -Tom Robinson-, al que se acusa de haber violado a una joven blanca. Con el rechazo de muchos habitantes de Maycomb, el pueblo en el que se desarrolla la trama, pero con el apoyo también de muchos ciudadanos, Atticus tendrá la titánica tarea de demostrar que Tom es inocente. La familia Finch vivirá el insulto de algunos de sus vecinos mientras el racismo y el rechazo a lo diferente van tejiendo una respuesta social y jurídica de la que es difícil escaparse.

Pero el libro no sólo nos habla del racismo. Muchas familias del pueblo son consideradas por algunos de tercera. La pobreza y la humildad de muchos también estratifica unas condiciones sociales que los niños no pueden entender bien, pero que los adultos tratan de explicarles de la mejor forma que saben. Además, Jem, Scout y Dill, el fiel amigo de los hermanos, plantean una mirada limpia e inocente del mundo de los adultos que es, principalmente, la que se quedará clavada en nuestra mente una vez terminemos de leer.

La novela fue llevada al cine en una extraordinaria película protagonizada por Gregory Peck. Imprescindibles ambos, film y libro.



domingo, 17 de enero de 2016

Viendo la película “El mundo de Kanako”, dirigida por Tetsuya Nakashima




“El mundo de kanako”  es la segunda película que veo del director japonés Tetsuya Nakashima. La primera, “Confessions”, me pareció un interesante drama con toques de thriller, pero, en esta ocasión, “El mundo de Kanako” me ha dejado con sentimientos contradictorios.

El argumento es el siguiente: Kanako, una  joven estudiante, desaparece. Su madre decide avisar a su exmarido, un  expolicía alcohólico y violento, para que busque a la muchacha. Como si fuera Laura Palmer, Kanako esconde una vida bastante turbia. No era la chica angelical que parecía, sino, como se irá viendo, un ser bastante maligno y lleno de oscuras ambiciones. Eso sí, con un pasado que, en cierta forma, explica lo que le pasa.

Con una estética llena de violencia tanto física como verbal, el film roza en constantes ocasiones la exageración, aunque, eso sí, analiza como trasfondo cuestiones bastante sórdidas como la drogadicción, el abuso de menores y la venganza. Me da la sensación de que el director ha buscado, mediante el esperpento, radiografiar una sociedad llena de corrupción y podredumbre. Japón, ese país ultracivilizado que todos pensamos, también tiene una cara b, un lado oscuro, unos bajos fondos plagados de maleantes y escoria. 

He de destacar la genial interpretación del protagonista, Kôji Yakusho, que borda el papel de engendro humano con comportamientos totalmente censurables en todos los ámbitos.  

lunes, 7 de diciembre de 2015

Viendo la película “Del revés”

 Publicado también en Politólogo en Red
Hace unos días estuve disfrutando de la genial película de animación Inside Out o, en su título en español, Del revés.
La película no solo me ha gustado, sino que creo que es de esas piezas inteligentes que pueden ayudarnos a entender algunos conceptos esenciales relacionados con la Inteligencia Emocional.
Para que nos hagamos una idea, Inside Out plantea un escenario muy peculiar ambientado en el interior de una niña. En ese escenario, un grupo de personajes van ayudando a crear los recuerdos, grabarlos, gestionar las emociones y darle un sentido a lo que la joven va experimentando.
¿Quiénes dirigen este centro de operaciones? Pues son cinco. A saber:





La más importante es Alegría, que es la directora de los demás, la que imprime motivación y la que siempre intenta que todo vaya bien. Sin embargo, el resto de las emociones también son cruciales. La Tristeza  nos ayudará a empatizar con  aquellas personas que pasen por lo mismo que nosotros; el Miedo se encargará  de mantenernos a una  distancia lógica de los peligros; el asco, a evitar sabores desagradables ( entre otras cosas) y la Ira, a expresar nuestro temperamento cuando la situación lo necesite.
En Inside Out los recuerdos son bolas de colores que se van guardando; a veces se mantienen para siempre y, en otras ocasiones, son desechados. Además, en ese universo emocional se han creado  una serie de “islas”-de la familia, de los amigos…- que mantienen vivos recuerdos e imágenes imprescindibles para la felicidad de la joven.
La protagonista, que se muda con sus padres  a otra ciudad, se hace adolescente y empieza a tener problemas. Las emociones se vuelven locas y hay un momento en que tanto Alegría como Tristeza se pierden y dejan de influir en el carácter de la chica. Es un momento de apatía y desencanto.
Lo más importante de la película es entender cómo la vida no es cuestión de estar siempre feliz o siempre triste, sino de gestionar un universo muy complejo de emociones que se van interrelacionando unas con otras. No obstante, lo que también nos explica esta obra magistral de Pixar es que es la alegría el motor de nuestra vida. Cuando la alegría se torna  en optimismo, toda nuestra energía se enfoca hacia un objetivo y, por extensión, la motivación para pelear por conseguir nuestras metas se incrementará sustancialmente. Es muy metafórico ver cómo Alegría dirige a las demás emociones, pero también ver cómo Tristeza, en un momento dado, se convierte en clave fundamental para resolver los problemas que van surgiendo.