domingo, 7 de mayo de 2017

EL Batman de Frank Miller

Si os digo la verdad, llevo bastante tiempo sin sumergirme en el maravilloso mundo del cómic. He decidido retomar esta afición y que no vuelva a pasar. Para ello, qué mejor idea que disfrutar de Frank Miller y de mi superhéroe favorito, Batman.

En “El regreso delcaballero oscuro” (publicado por primera vez en 1986), Miller nos  presenta  a un Batman envejecido y decadente. Bruce Wayne es un cincuentón con achaques que parece que está al borde de la jubilación, en el mejor de los casos, o del ataque cardiaco por estrés, en el peor. Sin embargo, Gotham es una ciudad inmersa en la delincuencia y el caos y el amigo enmascarado se verá en la obligación de volver.

El cómic se publicó en una década, la de los 80 del siglo XX, en la que la violencia  parecía ser una preocupación absoluta. El gobierno de Reagan planteó que los principales problemas eran, desde el exterior, la URSS y, desde el interior, el auge de una delincuencia que hacía  peligrar los valores y la convivencia en el país del Tío Sam.  Miller va desarrollando a lo largo del cómic un debate a través de sus personajes sobre si Batman es una buena herramienta para luchar contra el crimen o, por el contrario, es un pésimo ejemplo. ¿Dónde está el límite para nuestro superhéroe? ¿Es ángel o demonio? La ambigüedad moral de Batman lo llevará a ser un polémico icono, de tal forma que se verá enfrentado a otro de esos personajes míticos de DC, Superman. Este debate, nos contará Miller en el prólogo, no es otro que el reflejo de las controversias típicas acerca de que, por ejemplo, la violencia en el cómic (o en el cine, por poner otro caso) es un mal ejemplo para nuestros tiernos  e inocentes jovenzuelos.

En “Batman Año uno” (1988), Miller da un salto atrás en el tiempo y revisa el origen del hombre murciélago. EL millonario Bruce Wayne, un joven atractivo esta vez, vive el drama de la muerte de sus padres como una causa desesperada que lo lleva a convertirse en un castigador de delincuentes, mafiosos y corruptos. Paralelamente, llega a Gotham un policía llamado James Gordon, uno de los pocos con integridad que formará parte de las filas de los cuerpos de seguridad de la ciudad. Este agente empezará a ver a Batman como un aliado, sentimiento mutuo que dará, en futuras historias, provechosos resultados.


domingo, 16 de abril de 2017

Leyendo Recursos Inhumanos, de Pierre Lemaitre


Me llamo Alain Delambre y tengo cincuenta y siete años. Soy un directivo en paro.
Así arranca una trepidante, impactante y soberbia historia contada con brillantez por el escritor francés Pierre Lemaitre. Recursos Inhumanos no es solo novela negra convencional, con sus dosis de acción y suspense. Cualitativamente es una crítica feroz a un modelo económico y social que tiende a excluir a personas con cierta edad a pesar de su formación, experiencia y forma de trabajar. Delambre forma parte de esa clase media-alta que, de un día para otro, se ve en la calle y no es capaz de darse cuenta de que su estatus anterior se sustentaba en una capa de hielo muy fina.
Delambre hace años que está en paro y encadena contratos basura para medio subsistir. Todo para él gira alrededor de la esperanza de encontrar un nuevo empleo, pero esa esperanza va menguando. El exdirectivo vive una caída en picado  que va envenenando la relación con su mujer y sus dos hijas (mayores e independientes).

Un día, Delambre tiene la oportunidad de entrar en un proceso selectivo muy peculiar. Será un simulacro de toma de rehenes en el que se elegirá a un directivo de recursos humanos de una potente compañía. Alain se pone a preparar información sobre la empresa, sus trabajadores, sus directivos… Todo ello  en un contexto en el que las grandes empresas despiden a sus empleados como consecuencia de la crisis y de nuevas políticas de “reestructuración”.  ¿Podrá un hombre de su edad, que antes tenía un alto estatus y ahora cobra una miseria, volver a ser el que era? Aunque en principio él cree que sí, resulta que todo está amañado. ¿Cuál será la reacción de una persona que está dispuesta a todo por tal de encontrar un empleo?


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Interesante conferencia sobre los samuráis

Os paso una interesante conferencia sobre la Historia de los Samuráis. El ponente es Jonathan López Vera ( @JonathanLVera  ), autor del libro "Historia de los samuráis". Os tengo que confesar que ya me he pedido este ensayo para los reyes.

Jonathan, en su charla, se centra principalmente en el mito samurái. ¿Fueron estos guerreros tal y como el imaginario colectivo cree? ¿Cuánto hay de ficción y de realidad en el Bushido? Un tema apasionante que seguro que os interesará a los que seguís la cultura oriental en general y el mundo nipón en particular.


martes, 1 de noviembre de 2016

Leyendo “Yo, Claudio” de Robert Graves


 Tiberio Claudio César Augusto Germánico (10 a. C.-54 d. C) era cojo, tartamudo y pasaba por tonto ante la mayoría de familiares y conocidos. Sin embargo, llegó a ser emperador de Roma desde el año 41 hasta el 54, cuando murió. Sus aventuras y desventuras antes de su coronación sirven de telón de fondo para la genial obra de Robert Graves “Yo, Claudio”, una supuesta autobiografía del político e historiador romano que nos servirá para conocer un poco mejor las intrigas de la Roma imperial desde Augusto hasta Calígula.

En este libro encontraremos diversas tramas: las conspiraciones palaciegas de Livia, esposa de Augusto, así como parte el reinado de este y su punto de vista sobre la política; el gobierno tiránico de Tiberio, obsesionado con quitarse de en medio a todo opositor; el maltrato sistemático que sufría Claudio y su amor por la historia como ciencia; los vicios inconfesables de una casta gobernante en pleno apogeo del imperio romano; la perturbadora y sádica mente de Calígula, sobrino de Claudio e hijo de su querido hermano Germánico; pan y circo e innumerables guerras contra los germanos, así como gladiadores y festines para la plebe.


“Yo, Claudio” es una novela que te traslada a una época gloriosa de la historia de la humanidad, pero no por ello menos llena de sangre, violencia y maltrato. 

lunes, 8 de agosto de 2016

Viendo la genial serie “Stranger Things”

Los Goonies, E.T., Stephen King, AkiraDecenas de referencias  se nos pasarán por la cabeza una vez que veamos esta genial serie: Stranger Things.

Ambientada en 1983, con una música y estética de aquellas películas que todos vivíamos con entusiasmo (me refiero a los que crecimos en la década de los 80), esta serie mezcla la ciencia ficción, la aventura y el terror con valores tan venidos a menos últimamente como la lealtad y la amistad.

El argumento es el siguiente: Will, miembro de un grupo de chavales un tanto frikies, desaparece en extrañas circunstancias. Su madre -una joven divorciada interpretada por Winona Ryder-, desesperada, inicia la búsqueda con la ayuda de su hijo mayor y del jefe de policía. Mientras tanto, una niña con poderes sobrenaturales aparece misteriosamente en un bar. Los amigos de Will, tres chicos cuya principal motivación será encontrar a su camarada, se aliarán con la niña para poder encontrar, en un mundo tenebroso, al pequeño Will.
La primera temporada me ha parecido fantástica; eso sí, no es la mejor serie que he visto. No sé si los creadores nos regalarán más y tampoco puedo sospechar por dónde andará la línea argumental. Por cierto, veo mucho de Lovecraft en esta serie.


¿Qué os ha parecido a vosotros Stranger Things?

sábado, 30 de julio de 2016

Leyendo el primer libro de Juego de Tronos: “Canción de hielo y fuego /1”

Ya tenía yo ganas de empezar a leer Juego de Tronos. La serie me está pareciendo una obra maestra y, como siempre se dice que el libro es mejor que la película, me he visto obligado a adentrarme en la obra de George R. R. Martin. No soy muy seguidor de la literatura fantástica, pero creo que Juego de Tronos merece la pena.

El primer libro, Canción de Hielo y Fuego 1, es exactamente igual que la primera temporada. Me refiero a la cuestión del argumento (a pesar de las diferencias clásicas entre la literatura y el cine): la llegada de Robert Baratheon a Invernalia para pedirle a Ned Stark que sea su mano; el descubrimiento por parte de Bran Stark del “secreto” que esconden Jaime Lannister y su hermana Cercei; las genialidades de Tyrion - el gnomo- y sus vicisitudes a lo largo de esta primera historia; el nacimiento como heroína de Daenerys o Khaleesi, hija del Rey Loco, un antiguo monarca al que Jaime Lannister mató; el sadismo de Jofrey Baratheon una vez que llega a Rey; la inocencia interrumpida de Sansa y Arya Stark; el drama de Jon Nieve, bastardo de Ned Stark, que decide incorporarse a la guardia de la noche, protectora del muro que defiende a los siete reinos de criaturas malévolas...; y un largo etcétera de acontecimientos llenos de emoción.

No nos olvidemos de Desembarco del Rey, que podría ser la antigua Roma o la capital de cualquier imperio, plagado de conspiraciones, traiciones y corrupción. Hay que destacar, por tanto, el papel de personajes tan siniestros como “la Araña”, el eunuco sabedor de todos los secretos de la corte, y  “Meñique”, un oscuro personaje que en su tiempo anduvo enamorado de Catelyn Stark, pero que ahora es un asesor despiadado miembro del consejo del reino junto a “la Araña”.  Todos estos personajes se encuentran en un escenario compuesto por siete reinos, siete dioses, siete cielos y siete infiernos. Dioses antiguos y modernos que forman parte de la vida cotidiana de los protagonistas de esta historia.

Con unas descripciones de lo más realistas de las escenas violentas y con una capacidad asombrosa para hilvanar las historias de decenas de personajes, Martin construye una obra tan entretenida como impactante.


Ficha técnica del libro:
Nº de páginas: 832 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: GIGAMESH
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978849620891

domingo, 3 de julio de 2016

Leyendo "Matadero Cinco" de Kurt Vonnegut

Cuando cayó Matadero Cinco en mis manos no me esperaba una novela tan surrealista como la que me he encontrado. Se supone que trata sobre la segunda Guerra Mundial, con el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde como telón de fondo. Sin embargo, Vonnegut habla de Billy Pilgrim, un chalado que vivió la guerra, pero que posteriormente ha sido secuestrado por extraterrestres -concretamente del planeta Trafalmadore-, amén de tener la capacidad de viajar constantemente por el tiempo. Para que os hagáis una idea, su personaje va oscilando como si fuera un péndulo: ahora es un viejo experto en óptica, ahora está en la guerra de joven, ahora habla con los marcianos y así sucesivamente. 

También hay que decir que el autor vivió el conflicto y el bombardeo de Dresde personalmente, por lo que hay retazos de autobiografía a lo largo de su texto.
Matadero Cinco también porta como subtítulo “La cruzada de los niños”, debido a que los que iban como soldados eran, mayoritariamente, jovencísimos chavales que no sabían dónde se metían. Esto es importante para desmitificar a ese soldado maduro que lucha, a sabiendas, por su patria.

Con dosis de humor ácido y negro, pero con una forma de escribir que te pierdes en sus escenas absurdas, Matadero Cinco es un libro necesario e imprescindible para leer, desde una óptica distinta, acontecimientos tan bárbaros y desgarradores como los que se mueven tras una guerra. Aliñados con algo de ciencia ficción, eso sí.

Ficha técnica del libro
  • Nº de páginas: 192 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ANAGRAMA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788433920317





domingo, 19 de junio de 2016

Especial artes marciales: Viendo la trilogía de “IP-Man”



Si leemos en Wikipedia quién era Ip-Man, esta nos dirá que fue el maestro de Bruce Lee, el gran experto en un arte marcial llamado  Wing Chun que vivió entre 1983 y 1972, entre otras cosas. Sin embargo, si nos vamos al cine, podremos encontrar una fantástica trilogía llena de acrobacias, energía y, por qué no, ciertas reflexiones sobre la vida de una profundidad a la que no estamos muy acostumbrados en el cine de acción.
EL Wing Chun es un estilo rápido, fluido y que se basa en posiciones naturales y en la velocidad meteórica de los brazos. No hay nada como ver a Donni Yen mostrando sus habilidades para pensar que un hombre delgado, con cara amable y maneras exquisitas puede ser una máquina de demoler si lo ponen de los nervios.  

La que más me gustó fue la primera película de la saga. Ambientada en los años 30 del siglo XX,  Ip-Man vivirá una situación apacible hasta que llega la ocupación japonesa. Entonces se verá obligado a pelear, contraponiendo su estilo de artes marciales chinas con el poderío de los japoneses.

La segunda parte de la trilogía, “IP-Man II”, también está a la altura de la primera. Esta vez aparece el mítico actor experto en artes marciales Sammo Hung como un poderoso dirigente local de Hong-Kong. Con frecuencia me he preguntado cómo Sammo, con lo gordito que siempre ha estado, muestra esa habilidad para moverse en todas sus películas. Sin embargo, ahora son los ingleses los que ocupan el territorio y las camarillas mafiosas quieren su parte del pastel. IP-Man deberá pelear no sólo contra otros maestros para poder enseñar su arte marcial, sino contra un boxeador inglés traído para humillar a los chinos.

IP-Man. Fuente:wikipedia 
Por último, “IP-Man III” es la que menos me gustó de todas y no es porque esté mal, sino porque no entiendo el personaje de Mike Tyson en la trama; pero, claro, todo tiene su lógica si pensamos que siempre ha existido esta duda: en caso de pelea, ¿quién ganaría, Tyson o Bruce Lee? Recuerdo este debate en mis años jóvenes. Bueno, no destripo el final, pero creo que se deja lo suficientemente abierto para contentar a todo el mundo.

Dejando aparte las peleas entre distintas modalidades de lucha, tendremos también a un joven Bruce Lee, las coreografías seguirán siendo extraordinarias y el drama y la tragedia llegan a la vida del maestro dándole un golpe más duro que el de sus adversarios en el combate. No hay que perderse tampoco las habilidades del nuevo maestro, interpretado por Max Zhang, un fenómeno en esto de las artes marciales.



domingo, 5 de junio de 2016

“Muñeca de Porcelana”: genial obra de teatro con José Sacristán


Sublime, esa es la palabra. Ver a José Sacristán en el escenario es una oportunidad de disfrutar del arte de la interpretación; si además la obra, “Muñeca de Porcelana”, trata temas tan interesantes para mí como el poder, la corrupción, el conflicto entre élites, la política, las lealtades, la lucha  por el prestigio, etc., entonces no digo nada más: disfrutando como un niño con zapatos nuevos.

José Sacristán interpreta a un viejo millonario con influencias políticas que se ha echado una joven novia. Su intención es casarse y, para ello, le regala un avión. Javier Godino es su joven secretario, chico para todo y “arregla problemas”. El avión aterriza en EEUU camino de Canadá y aquí empiezan los problemas. Acosado por sus rivales políticos, el viejo millonario despertará su ira y arremeterá contra todo ser viviente. ¿Somos los humanos corruptos por naturaleza? ¿Es el sistema? ¿Es el millonario víctima o verdugo?, ¿o ambas cosas?
Si tenéis oportunidad de verla, os la recomiendo.


jueves, 17 de marzo de 2016

Viendo la película “Seppuku” (“Harakiri”), de Masaki Kobayashi


Aunque en España decimos harakiri, el ritual por el cual los samuráis se suicidaban por honor se denomina seppuku. Abrirse el vientre con un cuchillo para que salgan las tripas y luego esperar a que le corten la cabeza es un acto que, a vista de los tiempos actuales, puede parecer lleno de crueldad pero que, en la mística de los guerreros feudales japoneses, era una cuestión de máximo nivel y entereza. Incluso en tiempos contemporáneos, el suicidio para los nipones es una solución hinchada de honor. Ejemplos como los del escritor  Mishima (que se practicó el seppuku) o los kamikazes en la Segunda Guerra Mundial son algunos de los más famosos. Por cierto, kamikaze significa ‘viento divino’, tal y como podéis leer en este enlace.

Kobayashi, en esta película de 1962, realiza una crítica durísima a todo el sistema de guerreros feudales, a su código, a la hipocresía, a la situación de los samuráis que vagaban en la pobreza en un régimen en decadencia allá por el siglo XVII. En época de paz, el samurái tenía poca razón de ser y los clanes se iban disolviendo. Situada en  este contexto, la película desarrolla el siguiente argumento:
Un samurái o, mejor dicho, un ronin, porque no tiene señor al que servir, se presenta en la casa de un poderoso clan con la idea de pedir permiso para practicarse el seppuku. Antes contará su historia, un relato lleno de dureza sobre su hija, su nieto y su yerno.

Como no quiero desvelaros nada del desenlace, sólo diré que la película es tan bella como demoledora. Con un sentido estético increíble, el film se desenvuelve poniendo en cuestión todas las normas que, supuestamente, eran el código que regía la vida de un samurái. ¿Está antes la humanidad o el honor? ¿Está antes la defensa de la familia o cumplir con el bushido? Las anteriores son reflexiones que te planteas cuando terminas de ver la película.
Kobayashi no sólo realizó una obra que habla de samuráis: puedes verla como antimilitarista, pro justicia social o, simplemente, como un canto a la humanidad por encima de códigos estrictos que, a priori, pueden parecer irracionales.

El final de la película, apoteósico a mi modo de ver, te dejará ese sabor agridulce en la boca: dulce por ver tanta belleza; agrio por conocer el fin de una historia impactante.